Por: J. Eduardo Condis
Aún se recuerda a aquel muchacho
de buen biotipo, carácter regio por la seriedad de su rostro y un talento extraordinario cuando se encaramaba en la lomita del José Antonio Huelga con el número 26 en su espalda y las medias por fuera del pantalón como hacía su ídolo El Duque Hernández. Ifreidi Coss Gómez fue uno de los mayores prospectos del béisbol nacional. Conquistó cuatro medallas de oro con la selección nacional, una de oro en la categoría juvenil (Panamericano) y tres en mayores (Copa Intercontinental, Mundial y Preolímpico). El nacido en Isla de Pinos y formado en suelo espirituano lanzaba con solidez y control, sumado a una exelente combinación de rectas que rozaban las 90 millas, slider y sobre todo valentía en el box.
Se encaramó en el box en Series Nacionales por primera vez con solo 18 primaveras en la serie 41. Con su talento se ganó un puesto en el mejor staff de picheo que existía en aquel momento en series nacionales, dejando un impresionante balance de 10 triunfos y tres derrotas, 120.1 innings lanzados, 1.94 de promedio de limpias, propinó 87 ponches y 26 bases. Pese a ser novato abrió el primer juego en la memorable final vs. Holguín y aportó a su equipo dos victorias en aquel memorable playoffs. En las 9 campañas que jugó para los gallos yayaberos podemos ver 2 etapas, una en la que se ve un Ifreidi que ganó 40 juegos y perdió 16(considerado como uno de los mejores promedios de victorias y derrotas en Series Nacionales), en la siguiente todo lo contrario 24 decepciones y solo 13 alegrones. Esto fue producto de una lesión que sufrió, en donde no lo acompañó el personal correspondiente para su recuperación, como el mismo comentó al periódico Escambray en una entrevista….
«Me lesioné el brazo…, luego pasaron otras cosas. No tuve el apoyo suficiente para rehabilitarme bien, primero me atendió Uberto Beltrán y me fue bien, pero no se le dio el seguimiento requerido a dicha lesión, quizás por celos profesionales.
En un momento se habló de trabajar con el entrenador Cortina, pero se ponían reparos. Realmente directivos del Inder en ese momento nunca me dieron el frente, ni estuvieron de acuerdo con que volviera a lanzar, no era justo dejarme fuera de un entrenamiento del equipo de Sancti Spíritus después de haber tenido una Serie Provincial muy buena.»
Su paso por el team de los Gallos fue efímero y por desgracia fue víctima de una ingrata afición espirituana, que de memoria corta olvidó las veces que el llenó el Huelga y l
de manera muy irrespetuosa lo abuchearon múltiples ocasiones cuando se recuperaba de su lesión.
Tras 9 temporadas en el deporte activo se retiró con el mal sabor de lo que pudo y no fue, pero dejando claro que talento no le faltó nunca y las ganas de lanzar tampoco. Tras su adiós, se insertó en la preparación de los peloteros espirtuanos en las distintas categorías inferiores en las áreas deportivas de la provincia. En su paso por Series Nacionales dejó los siguientes números:

JL: 170
JG: 53
JP: 40
JC: 20
JS: 21
AVE: .245
PCL 327
SO: 554
BB: 301
INN: 800.1